
La escritura es un arte que requiere dedicación y, por sobre todo, motivación. Mantener la constancia y el enfoque puede convertirse en un desafío, especialmente cuando las ideas no fluyen como tú quieres.
Puede haber muchas razones por las que las ideas no estén fluyendo: tal vez la rutina del día tiene tu cabeza en otro lado, estás pasando por una etapa difícil en tu vida y esto te provoca bloqueos o simplemente estás agotado por estrés, lo que fue mi caso hace un tiempo.
En este artículo te presento algunas estrategias que te ayudarán a mantener la disciplina y la motivación para que puedas finalizar el manuscrito de tu libro.
1.Establece una rutina de escritura
Este es quizás el mejor consejo que podría darte. Crear un horario específico para escribir cada día puede ayudarte a convertir la escritura en un hábito. Ya sea que elijas escribir en las mañanas, tardes o noches.
Cuando trabajaba en mi último empleo recuerdo que llegaba a casa alrededor de las 7 de la noche. Estaba fatigado y sentía que no tenía energía para nada. Intenté escribir en las tardes durante varias ocasiones, pero no me sentía cómodo.
Empecé a probar por las mañanas, cuando me sentía más fresco. Aunque comencé con 15-20 minutos por día y batallé un poco al principio, logré escribir el libro en 60 días levantándome muy temprano por las mañanas.
Éncuentra el momento del día en el que te sientas más productivo y trata de apegarte a él.
2. Fija metas claras y alcanzables
Tener metas claras, ya sea escribir un cierto número de palabras al día, terminar un capítulo o completar el manuscrito de tu libro en un mes, te proporciona un objetivo concreto hacia el cual trabajar. Asegúrate de que estas metas sean realistas y alcanzables para evitar la frustración.
No tener una meta clara solo propiciará que entres en un periodo de procrastinación, por lo que es muy importantes que definas una para tu libro.
3. Crea un espacio de trabajo agradable
El lugar de escritura es muy importante a la hora de escribir. Tener un entorno de trabajo cómodo y libre de distracciones puede aumentar significativamente tu productividad. Asegúrate de que tu lugar de escritura sea un lugar donde puedas concentrarte y te sientas con inspiración.
4. Toma descansos regulares
El agotamiento puede matar la creatividad a largo plazo. Es importante que tomes descansos regulares para recargar tus energías. Desde el 2015 he utilizado la técnica Podómoro, que implica trabajar en bloques de tiempo con pausas intermedias, lo que me ayuda a mantener mi mente fresca y activa.
También puedes escribir de lunes a viernes, descansando los fines de semana para que tu mente se renueve. La mente es la que paga las facturas en esta labor de escritura.
5. Encuentra fuentes de inspiración
Cada escritor es diferente y tiene su propia fuente de inspiración, ya sea la música, lectura, imágenes, meditación o las series de televisión. Identifica lo que te inspira y úsalo para alimentar tu creatividad y mantener la motivación.
6. Únete a una comunidad de escritores
Formar parte de un grupo de escritores puede proporcionarte apoyo, retroalimentación y la oportunidad de compartir tus experiencias. Las interacciones con otros escritores pueden ser muy motivadoras y ayudarte a mantener el entusiasmo por tu trabajo.
7. Mantén una actitud positiva
La escritura es un proceso de altibajos y puedes experimentar muchas emociones. Mantener una actitud positiva puede ayudarte a lidiar con las situaciones de bloqueos o frustraciones. Recuerda que cada palabra escritura es un paso más hacia tu objetivo final.
Celebra tus pequeños logros y no te castigues por los contratiempos que se presenten.
8. Revisa y refina tu trabajo
La inquietud de hacer correcciones surgirá mientras escribes tu libro, por lo que te recomiendo que hagas caso omiso. No te preocupes si tu primer borrador no se lee profesional o no es perfecto. La revisión y la reescritura son partes cruciales del proceso de escritura. Acepta que la perfección llega con el tiempo y la práctica.
No puedes editar algo que no hayas escrito.
En mi caso, tengo una rutina de escritura que me ha ayudado a mantenerme constante. Separo 1 hora de mi día, por las mañanas, y escribo en dos bloques de 25 minutos con 5 minutos de descanso.
Me gusta establecer un objetivo total de palabras para el libro y me siento a escribir de lunes a viernes, en el horario que he elegido. Acostumbro a escribir a puerta cerrada y con audífonos de goma al oído, ya sea en mi oficina o mi habitación.
Descanso los fines de semana para que mi mente se recargue de energías.
Me gustan los espacios ordenados. Tengo un escritorio en el que tengo una segunda pantalla y un repositorio para mis plumas y lápices. Sin embargo, antes de comenzar a escribir el libro, elaboro un índice tentativo que incluye con las ideas en el orden de los capítulos . Cada escena que escribo voy tachándola en mi índice tentativo.
Esto me ayuda a saber sobre qué he escrito y a mantener la coherencia en mis historias. Como comenté anteriormente, me gusta descansar los fines de semana. Leo libros, descargo imágenes inspiradoras a mi biblioteca digital, escucho música o salgo a la naturaleza a caminar.
También me gusta meditar por las mañanas, aunque hay veces en las que lo hago por las tardes. Dedico, al menos, 30 minutos a meditar para mantener mi mente tranquila.
Estoy en una comunidad de escritores en las que comparto mis logros y sus ánimos me alientan a seguir caminando hacia mis objetivos porque, como tengo 2 series de libros, me encanta saber qué nuevas aventuras y misterios vivirán mis personajes.
Desde el 2016 llevo a cabo un ritual del escritor productivo, que originalmente leí en el libro «Mañanas Milagrosas» y que combiné con lo que aprendí en el curso de Vipassana en 2015.
Por las mañanas hago meditación, entre 10 y 15 minutos, posteriormente realizo afirmaciones y visualizaciones de cómo quiero que sea mi día. Después escribo en un diario todo por lo que estoy agradecido, leo 10 minutos de un libro y finalmente salgo a correr 20-30 minutos y, cada dos días, hago ejercicios con mis mancuernas.
Realizar esta rutina me ayuda a mantenerme positivo ante las adversidades. Desde que empecé a correr, de alguna forma, siento que esto fortalece mi mente y me empuja a ser resiliente en cuanto a lograr mis metas.
Espero que estos consejos te ayuden a continuar con la escritura de tu libro si lo dejaste. Nunca es tarde para comenzar a escribir y no hay edad para lograrlo.







