Cómo vencer la resistencia a escribir y recuperar la voluntad de hacerlo

Escribir un libro es una actividad intensa, que se vuelve divertida si lo ves de esa manera.

Pero cuando se trata de sentarse a escribir, puede volverse un verdadero reto.

Puedes tener el tiempo para dedicarte a escribir y las técnicas necesarias, pero si no tienes la voluntad de sentarte y hacerlo, es muy probable que fracases en el intento.

¿Por qué se pierde la voluntad de escribir?

Hay varias creencias limitantes que pueden causar que pierdas la voluntad de sentarte a escribir. Las principales son:

– ¿Quién soy yo para escribir un libro?
– Nadie me va a leer.
– Seguro que ya alguien más habló sobre este tema.

Y cuando más pensamos esto, más lo creemos y por ende trascendemos la resistencia a escribir.

Porque en este punto, todavía, no existe algo que te motive a sentarte a escribir todos los días.

Y cuando no hay una disciplina, que empieza con un cambio de mentalidad, no hay nada.

Es normal tener estos pensamientos en un principio porque tal vez nunca hayas escrito antes.

Nadie nace siendo un experto y muchos escritores, como en mi caso, empezamos con una escritura terrible.

¿Qué hacer para recuperar la voluntad de escribir?

Existen distintos caminos para recuperar la voluntad de escribir, pero lo primero es hacer las pases con esos pensamientos.

Bien dicen que para cambiar algo primero hay que reconocerlo.

Una vez que lo hagas, define una razón por la que quieres escribir tu libro y apégate bien a ella.

Piensa en que tu libro puede ayudar a otros y que no necesitas la escritura perfecta para comenzar. Solo tienes que estar un paso adelante de ellos para entender que tu libro es la solución.

En alguna ocasión le pregunté a uno de mis mentores qué es lo que hacía para combatir el escepticismo, y él me dio una respuesta que cambió mi perspectiva de hacer las cosas:

Recuerdo que hay gente allá fuera que merece mi optimismo. La gente me da la esperanza.

Cuando no hay voluntad para sentarte a escribir, es difícil que consigas la motivación para hacerlo todos los días.

Lo que debes hacer es sentarte a escribir pensando en las personas que quieres ayudar, sabiendo que estás un paso adelante de ellos y que tu libro es lo que necesitan para tener los resultados que quieren.

Ya sea la solución a un problema o una historia que los entretenga y desconecte de la realidad.

Esto ayudará a que evites caer en el pensamiento de que no tienes algo importante que decir.

Puedes intentar otras técnicas para recuperar la voluntad de escribir:

1) Crea una hoja compromiso

Redacta un documento en el que te comprometas a terminar de escribir tu libro para cierta fecha. Imprime la hoja, fírmala y colócala en un lugar donde la veas. Antes de comenzar a escribir, lee la hoja en voz alta y fíjate bien como cambia tu energía.

2) Define a tu lector ideal

Un lector ideal es la persona ficticia a quien un libro debería atraerle. Representan un grupo de edades específicas, experiencias e intereses. Cuando defines a tu lector ideal tendrás muy claro el perfil de la persona para la que vas a escribir. Solo piensa en que estás un paso adelante de ella y tu deber es ayudarla a conseguir un resultado o vivir la experiencia que desea.

3) Busca a un compañero de rendir cuentas

A lo largo de estos años me he dado cuenta que el acompañamiento de alguien con metas similares a las tuyas es invaluable.

Son personas con un nivel de energía alto, que te inyectan de buenas vibras y cuando las cosas no salen bien, te ayudan a ver lo positivo de la situación.

Elige a una persona de tu confianza y pídele que te pregunte sobre los avances con tu libro. El hecho de rendir cuentas nos ayudará a avanzar y eso impactará en tu voluntad para escribir.

Si ese alguien es una persona que ya escribió un libro, será mucho mejor para ti.

Puedes probar estas 3 formas para vencer la resistencia a escribir. Si una no funciona, ve a la otra hasta que descubras la que más se acopla a ti. Incluso, puedes hacer las 3 a la vez.

No es cosa del otro mundo.

No necesitas ser un experto para ayudar a alguien, solo tienes que estar un paso adelante de él.

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¿Qué te hace perder la voluntad de escribir?