Escribiendo una nueva novela: Aprendizajes de finalizar el primer borrador

Se siente tan bien cuando terminas de escribir un libro.

Aunque puede que no sea la mejor redacción, lo importante es que el trabajo está hecho.

El libro número siete de El Círculo Protector, cuyo título mantengo en secreto, por ahora, ha sido el primero que he escrito sin interrumpir un solo día calendarizado.

La verdad, en un principio, pensé que se me iría de las manos, pero gracias a que pude desarrollar la estructura del libro y elaborar los mapas que utilizaría, la historia fluyó mejor de lo que esperaba.

Hay algunas cosas que no funcionan y que si dejo podrían fastidiar al lector, pero no me preocupo por ello cuando escribo un primer borrador.

Cuando se trata del primer borrador, tienes la libertad de crear lo que quieras. También se le llama borrador vómito, porque se trata de sacar todo de tu mente, tal cual lo vas imaginando.

Eso es lo que pasó con esta séptima entrega. Estaba preocupado porque es la primera vez que el protagonista se separa de sus amigos y emprende su propia misión.

Sin embargo, sus amigos también tienen una misión. Lo genial de esto es que las dos misiones están conectadas y llegan a un fin en común, que es la trama principal del libro.

Este libro lo escribí en 36 días, de lunes a sábado, dedicando aproximadamente una hora y media, dividida en bloques de trabajo de 25 minutos.

Algunos días escribí más de mi objetivo diario, lo que me ayudó a terminar la meta tentativa de 80,000 palabras antes de los 30 días. Cuando cumplí la primera meta, el libro todavía no estaba terminado, así que me puse una nueva meta para poder terminarlo.

Superé la nueva meta y terminé el libro en 95,907 palabras, de lo cual me siento orgulloso porque superé el record de la Venganza de la Reina, la novela más longeva que he escrito hasta ahora.

¿Qué sigue ahora?

Usualmente me tomo un descanso y dejo el libro en paz por un rato. En esta ocasión estoy bien de tiempos y planeo hacer una revisión de los lugares donde se ambientan las historias.

Esto lo haré en una semana para evitar que no se me pase ningún detalle. Días después, comienzo la auto-edición del libro, que me toma entre dos y tres semanas, lo cual es un tiempo moderado.

Jamás me olvido de celebrar cuando termino un libro. Es un gran logro porque por fin has sacado todo lo que habías imaginado en tu cabeza.

Con la escritura de este libro tuve muchos aprendizajes. Los principales fueron:

– La planeación de las tramas es de suma importancia, aunque también hubo escenas que fui desarrollando sin tenerlas planeadas.

– Cuando tienes el compromiso en lo alto y estás enfocado en solo escribir, puedes cumplir con los tiempos propuestos. Como te dije, esta es la primera vez que no interrumpo la escritura de un libro.

– Aumenté mi productividad gracias a la metodología Podomoro, que utilicé para escribir en bloques de 25 minutos. De hecho, logré un record. Escribí 1,200 palabras en solo un Podomoro, lo cual representa un gran logro también.

Estos aprendizajes me ayudan a planear mejor los libros que vendrán para después. Pero por ahora dejo el primer borrador descansar, para luego volver a él y comenzar las correcciones.

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