¿Qué tienes qué saber para preparar la escritura de tu libro?
Lo primero que necesitas es una rutina de escritura, que ya te conté cómo puedes crear o establecer en el episodio 308. Si no lo has escuchado, entonces te animo a hacerlo ya sea que decidas para este episodio y después volver a él o hacerlo al finalizar este episodio.
La rutina de escritura te ayudará con el tiempo y el lugar que necesitarás para dedicarlo a tu libro.
Para hacer el tiempo solo necesitas aplicar una técnica que yo llamo “El método de la eliminación” que consiste en quitarle tiempo a las actividades que no te dan beneficio alguno.
Por ejemplo si miras Netflix 3 horas, dedicale solo 1 hora y media y el resto déjalo para tu libro. De igual forma puedes buscar tiempo libre entre todas tus actividades. Solo tienes que enlistar todo lo que haces en el día, desde que te levantas hasta que te vas a la cama.
Personalmente, usé este método en 2014. No puedo creer que vaya a decir que lo hice ¡hace 10 años! Estaba buscando tiempo para escribir Secretos del Pasado y descubrí que solo tenía tiempo durante la mañana porque no iba a tomar del tiempo que usaba para mi ejercicio durante las tardes.
Así que, durante 60 días, me levanté entre 4 y 4 y media de la mañana. No fue fácil al principio, pero saber que ese era el tiempo para mi libro me ayudó a finalizar.
El lugar de escritura puede ser tu habitación, un espacio privado de tu casa o, si no funciona, puedes escribir en una cafetería, un espacio de trabajo compartido o una biblioteca.
Lo segundo que debes saber es ¿cuánto debes escribir para tu libro?
De esto también te hablé en el episodio anterior donde te compartí que existen rangos de palabras para cada tipo de libro: ficción y no ficción.
Si vas a escribir una novela, puedes elegir entre 50,000 y 100,000 palabras. Si es novela corta, puede ser desde 10,000 a 40,000.
Si tu libro es no ficción, sobre un tema específico, memorias o un libro de reflexiones, puedes elegir entre 25,000 y 50,000 palabras.
Una vez que lo hagas, ese número será tu objetivo del libro, como el maratón para el que deberás prepararte cada vez que salgas a correr, es decir, cada vez que te sientes a escribir.
Si vas a escribir tu libro en 60 días hábiles y son 60,000 palabras, eso significa que tendrás que escribir 1,000 palabras diarias durante 60 días hábiles. Es una buena cantidad de tiempo y palabras diarias a escribir si vas comenzando, que puedes completar fácilmente en 1 hora.
Lo tercero que debes hacer para comenzar a escribir tu libro es elegir un método de escritura. Ya sea que elijas uno de los siguientes tres:
1) Escribir en modo descubrimiento: es decir, escribir tu novela como si la estuvieras contando a un amigo, sin una planeación de ideas previa, soltando cada detalle tal y cómo fluye, dejando que la escritura tome su propio ritmo.
Personalmente, yo disfruto este tipo de escritura combinado con una planeación previa porque así es como redacto los giros inesperados, que ni yo mismo vi venir al principio de mi planeación.
2) Escribir en modo planeación: es mi favorita. Me gusta poner en papel todas las ideas que quiero abordar en una nueva historia para decidir cual irá mejor con todo lo que quiero contar.
Dado que escribo series de libros, tomo en cuenta cómo terminaron las historias anteriores para tomarlas como punto de partida. Por ejemplo, en una de mis novelas, una chica recibe la visita inesperada de su padre que un año atrás se enteró que estaba vivo, así que será una historia interesante de explorar en la nueva entrega y es una idea a poner en mi lluvia de ideas.
También puedes elaborar mapas mentales antes de sentarte a escribir, que consiste en organizar todo el material que necesitas para comenzar tu historia. Consiste en relacionar las ideas que tienen similitud y agruparlas, en forma de capítulo y tema.
Al final de este modo de escritura puedes elaborar una estructura de ideas, donde ordenes en forma cronológica todos los eventos que sucederán en tu historia. Esta parte me resulta emocionante y la disfruto mucho, porque la estructura es lo que me ayuda a mantener la coherencia de la historia mientras la cuento y, además, me ayuda a no perder el hilo de mis ideas.
Es normal que surjan ideas nuevas mientras voy escribiendo, siguiendo mi estructura. Si veo que encaja, la desarrollo, si veo que no, la dejo para una historia posterior.
3) Escribir en modo dictado: El dictado es una técnica excelente para sacarle provecho al tiempo que vas a dedicar a tu libro. Consiste en grabarte a ti mismo contando lo que sucede en tu historia, ya sea que lo cuentes como si estuvieras platicando a un amigo, mientras sigues una estructura de ideas o lo haces en modo descubrimiento.
Personalmente, el dictado no me funcionó mucho para las novelas, pero para los artículos de mi blog es excelente.
Lo cuarto que debes hacer es realizar una investigación rápida y efectiva. Una vez que tengas elaborada una estructura de tus ideas o, mínimo, enlistados los temas de los que hablarás, entra a Google o YouTube y busca información sobre lo que quieres hablar.
Esto lo hago mucho para mis novelas de viajes en el tiempo porque los personajes viajan a otras épocas y hay cosas que yo, como escritor y persona, desconozco.
También puedes aplicar esto para tus personajes, si no sabes cómo definir una personalidad. En mi caso, algunos de mis personajes han vivido experiencias que yo mismo he vivido. Desde las relaciones personales hasta las visitas o recorridos hechos. Así que es fantástico.
Si tu libro es no-ficción, también puedes entrevistar personas expertas en el tema del que vas a hablar. Solo asegúrate de darles el crédito en tu bibliografía o mencionarlos en tus agradecimientos. Los libros con historias personales permiten que los lectores desarrollen un nivel de conexión profundo contigo y se sientan identificados.
Lo quinto que debes saber es que es tu primer borrador, así que evita el prejuicio hacia tu forma de escribir. Encasillar tus palabras como feas o creer que nadie te va a leer solo hará que entres en un modo de perfeccionismo que puede desmotivarte a escribir tu libro. Evítalo a toda costa.
Para mantenerte motivado únete a un grupo de Facebook. Te recomiendo mi grupo de Escritores Creativos donde puedes compartirnos tus avances o buscar a un amigo de rendir cuentas, es decir, alguien a quien le cuentes sobre lo que vas escribiendo y cómo te has sentido al respecto. Puede ser un amigo de tu confianza que tú sepas que no te juzgará por este ejercicio, lo cual puede ser motivante.
Lo sexto que debes saber es que habrá imprevistos. Quieras o no, siempre los hay. Lo mejor es tratar de tomar una actitud positiva ante ellos y determinar que, si un día no puedes sentarte a escribir, cámbialo a un día en el que sientas que puedes hacerlo. Si eso implica atrasarte un día o dos, no pasa nada, incluso puedes hacerlo en fin de semana.
Mantén la empatía contigo en todo momento, sé amable y evita la autoflagelación. La escritura debe ser divertida así que disfruta el proceso.
Así que ahora, lo séptimo que debes saber es que es hora de escribir. Utiliza podomoros para sacarle provecho a tu tiempo, es decir, escribe durante 25 minutos y descansa 5. Es un método efectivo que a mi me ayuda mucho a finalizar mis libros en el tiempo que me propongo.
Dicho estos 7 consejos que te he compartido el día de hoy para preparar la escritura de tu libro. ¿Estás listx para comenzar?








