Cómo acomodar tus escritos y lograr que se entiendan

No hay nada más frustrante que escribir tus propios textos y no saber que orden darle.

Esto es muy común cuando realizas libre escritura, porque sientes la necesidad de sacar todo lo que sucede en tu cabeza.

Además, si eres de los que empieza escribiendo sus pensamientos y frases, es probable que esto te haya pasado.

Cuando tienes muchas ideas sobre las que quieres escribir, es normal querer abarcar todo.

Sin embargo, no es lo más recomendable.

Si lo haces por mero pasatiempo, entonces no hay ningún problema, pero si tienes la meta de escribir un libro, entonces es necesario que hagas algo al respecto.

Escribir un libro es un sueño inalcanzable para muchos. Para otros, se convierte en una meta cuando crees que es posible lograrlo.

Es ahí cuando debes ponerte manos a la obra.

Hace unos meses, tenía muchas ideas para los próximos libros del Círculo Protector.

Quería abarcar las historias creadas años atrás, pero también quería usar ideas que se me ocurrieron este año.

Quería crear algo fantástico con toda esa inspiración.

No es recomendable escribir un libro con todas estas ideas.

Lo mejor, en ese entonces, era tomar lo más congruente y que permitiera darle una continuidad al libro anterior.

Construí una carpeta con «Ideas para los próximos libros» y otra para el libro en el que estaba trabajando.

Pero antes me cuestioné: ¿Cuál es la idea más sensata que le dé una continuación apropiada al libro pasado?.

Fue así como elegí la trama general de la séptima novela de El Círculo Protector.

Más que ideas, eran escritos que describían todo lo que quería abordar en la trama.

Para acomodarlos, tuve que crear una estructura del libro, es decir, un índice tentativo de lo que iría ocurriendo a lo largo del libro.

De manera que fuese entendible y tuviera una continuidad apropiada.

Si estás teniendo problemas con tus escritos y no sabes cual elegir, solo haz una lluvia de ideas en una hoja y lee en voz alta cada una.

Identifica la que te emocione más en ese momento y elígela como idea principal.

Si encuentras una forma de agregar las otras ideas, hazlo sin pensarlo.

De hecho, esto hice cuando escribí Secretos del Pasado.

Llevaba mucho tiempo queriendo escribir sobre un viajero del tiempo.

¿Por qué no meter a un estudiante de la preparatoria que pueda viajar en el tiempo y que se involucre con los Protectores en algún momento de la historia?

Fue lo más apropiado que pude hacer y a los lectores les encantó Preston Wells.

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