Escribiendo una nueva novela: Aprendizajes de las primeras dos semanas

Contar las nuevas historias ha sido un verdadero placer.

Como escritor sientes que tienes una responsabilidad moral con el mundo.

Comencé a trabajar en la séptima novela de El Círculo Protector en marzo de 2020. De hecho, aquellas historias no se parecen nada a las de ahora. Por razones familiares, tuve que parar mi escritura por un tiempo prolongado.

Mi tiempo y mi atención requerían estar en otra parte, pero a finales de ese año regresé con mucha fuerza.

Decidí darle un vuelco a toda la historia. Me deshice de muchas tramas que, en aquel momento, no estaban conduciendo a nada.

Agradezco haberlo hecho de esta forma porque las nuevas ideas encajan a la perfección.

Hasta la fecha he escrito casi 30,000 palabras.

He completado los primeros 4 capítulos de los que me siento muy orgulloso.

Me ha encantado ver la evolución de mis personajes, aunque hay momentos en los que se extraña a los personajes que se han ido.

Los nuevos personajes, principales y recurrentes, han hecho su entrada de una manera genial.

Nunca me había sentido tan emocionado como lo estoy ahora. De hecho, me siento con mucha más confianza para escribir y estoy experimentando cosas que no había vivido antes.

Aunque tengo la estructura de la novela armada, siempre voy agregando nuevas cosas.

Me he metido en la piel de los personajes como no lo había hecho antes y me ha permitido experimentar lo que están viviendo.

He trascendido algunas mis vivencias personales y esto me ha permitido cerrar algunos ciclos.

Las interacciones de Rachel y Nick, que aparecieron por primera vez en El Protector Elegido, tienen cada vez más peso en la historia.

Estos dos personajes se han integrado completamente al equipo de los Protectores, pero algo que me tiene fascinado es la creación del nuevo mundo, donde Ryan Goth, el protagonista principal, lleva a cabo su nueva aventura.

Es un nuevo mundo con reglas diferentes y en dónde habitan criaturas de todos los reinos. He dado rienda suelta a mi creatividad de una manera fascinante, que siento que soy capaz de crear lo que se me antoje.

La experiencia que me está dejando esta séptima novela es maravillosa. La estoy redactando con mi actual voz de escritura y eso me tiene muy feliz.

Si algo he aprendido en estas últimas dos semanas es que debes tener un plan para cumplir tu objetivo. Es importante tener pequeñas metas diarias que cumplir, de manera que sea más fácil lograr tu objetivo.

Cuando trabajas de esta forma, tu mente se acostumbra a cumplir metas diarias. Eso te da más confianza y motivación para lograr las cosas.

Aquello que no se puede medir, no se puede mejorar.

Además, he documentado a modo resumen cada punto importante de la historia. La documentación me ayuda a mantener la congruencia y lograr que los próximos capítulos fluyan mucho mejor.

Sin duda, la séptima novela, es mi experiencia favorita como escritor hasta ahora.

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