Qué hacer cuando no encuentras la motivación

En la escritura hay días buenos, pero también hay días malos.

Despiertas por las mañanas, con el objetivo de lograr la meta, sin embargo, no te sientes motivado.

Hay algo dentro de ti que te frena y no te deja avanzar.

Es como una sensación de vacío y un pensamiento catastrófico, que te hace pensar que aunque lo hagas no valdrá la pena.

He estado ahí y sé lo terrible que se siente.

Cuando comencé a estudiar el marketing para autores, por ahí del 2016, todos los días me levantaba con una meta en mente: llegar a muchas personas con mi libro.

Vivía en Chicago y había comenzado a trabajar en la segunda edición de Secretos del Pasado.

Pero había días en los que no me quería ni parar.

Me levantaba súper bajoneado cada mañana, como si todo lo que estaba haciendo no valiera la pena.

Creaba historias en mi cabeza imaginando los peores resultados para mi vida como escritor.

Aunque iba guiado de la mano por mis mentores, me molestaba mucho sentirme así.

Me metía a bañar, con la mirada caída, esperando que mi día tomara un mejor rumbo.

Me alistaba para el día, desayunaba, agarraba mi mochila y me salía para trabajar en alguna biblioteca o cafetería.

Aunque no todos los días era así. A veces me costaba mucho levantarme de la cama. Me sentía muy desmotivado de lo que estaba haciendo y me cuestionaba mucho sobre mis decisiones.

Había días, incluso, en los que pensaba que la escritura no era para mí, pero nunca dejé que eso me detuviera.

Si algo entendí de todo esto es que tenía que ponerme en acción, aunque me sintiera desmotivado.

No tenía buenos resultados hasta esos momentos, pero confiaba en que las cosas mejorarían. Sabía, muy en el fondo, que el lanzamiento de la segunda edición de mi libro era el punto de inflexión para mi carrera como autor.

¿Cómo encontré la motivación?

La motivación no me llegó de golpe, sino que se manifestó cuando me puse en acción, es decir, haciendo el trabajo.

Hay algunas actividades que puedes realizar para ponerte en marcha, incluso si te sientes muy desmotivado.

1. Meditación

He practicado esta actividad desde hace seis años y los cambios que ha traído a mi vida han sido muy beneficiosos. La meditación me ha ayudado a controlar la ansiedad de «querer hacer más cosas» y a estar más presente.

Cuando tomé un curso para aprender a meditar, en abril de 2015, mi vida era muy caótica. No me podía quedar tranquilo y dormía cuatro horas y media al día.

Uno de los primeros beneficios que obtuve con la meditación fue estar más en paz conmigo mismo y hasta la fecha lo sigo estando. Entendí que el descanso importa mucho.

2. La regla de los 5 segundos

Hay una regla que aplico cada vez que no quiero salir a correr. Hazlo de todo modos, no importa si estás pensando que un perro te vaya a morder o que haya mucha gente en la calle.

Uno de mis mayores miedos era contagiarme de covid, cuando salía a correr, porque había muchas personas afuera. Para evitar aglomeraciones salgo desde a correr muy temprano.

Cuando se viene un pensamiento negativo a mi cabeza, recuerdo cómo me sentiré al terminar la carrera y que mi día será mejor si lo hago.

3. Visualización

Esta actividad me ha permitido lograr muchas de mis metas. De hecho, apliqué está técnica para visualizar mi oficina.

Puedes visualizar cómo te sentirías cuando lograras tus metas. Por ejemplo, cuando trabajaba en la segunda edición de Secretos del Pasado, visualizaba a las personas descargando y leyendo mi libro.

Solo cierra los ojos e imagínate logrando la meta que tanto anhelas. Estoy seguro de que este ejercicio te sacará una sonrisa. Permite que esa energía positiva fluya y te ayude a dirigir tu día.

4. Diario de agradecimientos

El agradecimiento es la puerta a la abundancia. Me gusta agradecer por cada logro que voy obteniendo. Desde escribir 2,500 palabras en un día, publicar un nuevo episodio del Podcast o una venta de mis libros.

Trato de escribir mis agradecimientos en un diario para poder revisitarlos las veces que quiero. La energía que sientes cuando lees tus propias palabras te pone en un nivel de mucha abundancia.

Estos 4 consejos son recomendaciones basadas en mi experiencia como autor y emprendedor.

Cuando me siento desmotivado, porque hay momentos en que sucede, aplico uno de los 4 consejos y, poco a poco, las cosas empiezan a fluir mejor.

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