Cómo dejar de sentirte abrumado y comenzar a escribir

Escribir un libro no siempre es fácil.

A veces tienes que renunciar a ciertas cosas para poder lograrlo.

Entre ellas están los hábitos que tal vez no te dejen buenas cosas, pero te gustan.

Requiere de compromiso, constancia y disciplina, que no muchas veces se tiene.

Y esto nos hace sentirnos abrumados porque pensamos que se tienen que hacer muchas cosas.

«Tengo que hacer esto, luego esto, y nunca acabo…»

Esos pensamientos son normales, sobre todo cuando es la primera vez que quieres escribir.

Cuando comencé a escribir mi primera novela, no fue un camino fácil.

Sabía que al llegar del trabajo me sentía completamente agotado y sin energía.

Era muy difícil sentarme a escribir y que las palabras fluyeran.

Tuve que buscar otro horario para sentarme y realmente hacer el trabajo.

No tenía la disciplina, y estaba acostumbrado a correr cuando me despertaba.

Sin embargo, era el único horario a mi alcance y cuando las ideas fluían.

Los primeros días, debo decir, no fueron fáciles.

Procrastinaba o dormitaba en la silla del escritorio.

Lo que me ayudó realmente a hacer el trabajo fue tener una buena planeación.

Que si podía hacer durante las tardes.

La planeación me ayudó a tener la estructura del libro, para ir paso a paso escribiendo cada una de las escenas.

A medida que fui avanzando con la escritura del libro, escribiendo de 500 a 1000 palabras durante las mañanas, empecé a sentirme menos abrumado.

La tensión empezaba a disminuir y sentía menos resistencia.

Saber que las mañanas de escritura estaban ya planeadas era increíble.

Quizás en estos momentos te sientes abrumado por varias razones:

– Piensas que escribir el libro te tomará algo de tiempo.
– Te cuesta lograr la disciplina para sentarte a escribir.
– No sabes cómo empezar.

Cualquiera que sea la razón, deja que fluya y ve un paso a la vez.

Encuentra el tiempo, haz una planeación de las ideas sobre las que quieres escribir, sé constante y haz el trabajo todos los días, porque si algo puede ayudarte es la constancia de hacer las cosas.

Haz una lista de las cosas que debes realizar y pon una fecha límite.

De esta forma será más fácil cumplir con los objetivos y te vas a motivar mientras vas avanzando.

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