Cómo perder el miedo al rechazo y ganar confianza en lo que escribes

Muchos comenzamos a escribir por pasatiempo. Lo vemos como una forma de crear algo fantástico y que nos permita desconectarnos de la realidad.

Es una actividad tan personal para nosotros, que hacemos todo lo posible para protegerla.

No queremos que los demás sepan porque pensamos que nos van a rechazar.

Esa parte de nosotros, que muestra lo vulnerable que somos, es sumamente preciada.

Y muy pocas veces queremos compartirlo con el mundo.

Al menos esa fue mi experiencia.

Mis primeros escritos

Comencé a escribir historias en 2007, cuando recién me había mudado a una casa de asistencia.

Me encerraba en mi cuarto por horas y disfrutaba mucho de ese tiempo.

Cuando volvía a la realidad no podía dejar de pensar en lo que había creado.

Eran historias sumamente fantásticas, a las que me encantaba volver cada vez que podía.

Me la pasaba tan sumergido que a veces me costaba desconectarme de la computadora.

Cuando empecé a escribir en mis horas libres de la universidad, algunos de mis compañeros se acercaban y preguntaban lo que hacía.

Siempre lo justificaba como un trabajo de clase, cuando en realidad eran mis escritos.

Me daba mucho miedo que descubrieran esa parte mía, porque sentía que me iban a ver raro o manifestar cierto rechazo.

En una ocasión tuve la confianza de contarle a una amiga sobre lo que estaba haciendo. Nunca esperé que reaccionara con emoción.

Ella me pidió leer mi trabajo y darme una opinión, pero no estaba tan seguro. Me costaba mucho prestar algo tan preciado para mí. Pasaron unas semanas y finalmente le solté los primeros capítulos.

Los leyó después de unos días y me dijo que le habían gustado.

«¿Es en serio? ¿No me lo dices por mero compromiso?», le pregunté yo.
«No, en verdad son buenas. Solo tienes que mejorar la redacción, pero la historia me atrapó».

Ahí fue donde comencé a perder el miedo al rechazo y a ganar confianza en mis escritos.

Semanas después compartí mi trabajo con otro compañero y con una de mis hermanas.

Mi hermana leía mucho en sus tiempos libres y creía que tal vez le interesarían mis escritos.

Cuando tuve su opinión, creí que me iba a machacar. Ella leyó hasta el capítulo 4, pero me dijo que estaba emocionada con la historia. Sin embargo, tenía mucho por mejorar en cuanto a mi redacción.

Escribir las primeras historias de los Protectores me dio la confianza para continuar escribiendo mucho más. Hasta el 2010, antes de graduarme, había escrito 5 temporadas completas con un total de 120 capítulos, que en realidad eran puros diálogos.

Tenía que comenzar de una manera ¿no?

En el 2011 paré de escribir. No le veía futuro y tenía que dedicarme a ejercer mi profesión y adquirir experiencia, pero nunca dejé de leerlos cuando me sentía deprimido.

Los llevaba conmigo en una memoria USB y los leía cada vez que podía. Me ayudaban a olvidar la rutina y la vida que no me gustaba.

¿Cómo podía seguir creando más historias y juntarlas en un libro?

Comienza el viaje hacia la publicación

En el 2013 retomé mi escritura, con mucha más fuerza. La diferencia es que estaba listo para publicar un libro y me llevó un tiempo entender que debía mostrarlo a un grupo de lectores.

La clave para perder el miedo al rechazo está ahí.

Tienes que obtener opiniones de las personas sobre lo que estás escribiendo, antes de lanzarte a un proceso de publicación, para conocer otras perspectivas de tu trabajo y descubrir lo que funciona y lo que no.

Cuando comencé el re-lanzamiento de mi primera novela, me costó mucho pedir la ayuda de los lectores en mi página en Facebook.

Esta vez iba en serio y aunque no sabía si tendría resultados, me ayudó a superar el miedo al rechazo y tener más confianza en mi trabajo.

Otra de las formas que me ayudó a tener más confianza y hablar con soltura, fue pararme frente a la cámara y realizar transmisiones en vivo.

Entre 2016 y 2020 realicé más de 200 webinarios que, sin duda, me ayudaron a moldear mi lenguaje para comunicar mi mensaje.

Al principio, de igual manera, me costaba mucho, pero exponerte ante el mundo y compartir tu mensaje es lo que realmente te ayudará a perder el miedo.

Claro, habrá personas que te rechazen y te digan que no quieren saber de ti o comprar tu producto. Pero también habrá personas que querrán escucharte porque quieren aprender.

Esas son las personas con las que debes quedarte. Te ayudarán a motivarte y ganar más confianza en lo que estás haciendo.

Si sientes todavía un poco de resistencia sobre compartir lo que escribes con otros, empieza con pasos pequeños. Muestra unos pequeños extractos de tu libro en tu página de Facebook, ó compártelo con algún amigo de tu completa confianza.

Esto te ayudará a comenzar este proceso de auto-confianza para que el día de mañana hagas el trabajo sin sentir tensión o resistencia.

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